Costa Rica ha
concentrado esfuerzos a través de los años, en la construcción y
modernización de la red de carreteras nacionales y cantonales, hasta
constituirse en una de las naciones de América Latina, con las redes
más densas, reflejadas en una red vial nacional de aproximadamente
7,426 kilómetros y una red vial cantonal de cerca de 28,455 kilómetros.
El transporte
por carretera es el principal medio de movilización de personas
y bienes con que cuenta el país. La red vial nacional es aquella
formada por las carreteras primarias, secundarias y terciarias.
La red vial cantonal está integrada por los caminos vecinales, las
calles locales y los caminos no clasificados (Ley No. 6,676 de setiembre
1981 y, Reglamento decreto 1341-T del 20 octubre 1981). Desde el
punto de vista administrativo los caminos públicos son clasificados
en Red Vial Nacional y en Red Vial Cantonal. El marco legal existente
establece que las municipalidades tienen la responsabilidad directa
por la conservación de las calles y caminos cantonales y el MOPT
a través del Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI), debe velar por
la Red Vial Nacional, definiendo políticas, directrices y acciones
que faciliten la integración de la red vial del país.
La red cantonal
se constituye en un elemento clave para el desarrollo, pues al integrarse
a la red vial nacional, proporciona al país un medio de conectividad
clave para el intercambio de bienes y servicios, dinamizando la
economía tanto nacional como local.
En los años
noventa, se redujo drásticamente, en términos reales el presupuesto
destinado a la inversión en carreteras, como consecuencia de las
políticas a nivel macroeconómico de contención del gasto público,
en el marco de los programas de reajuste estructural con el Fondo
Monetario Internacional, lo que se reflejó en un deterioro progresivo
de dicha red. Aunado a lo anterior, existían una serie de obstáculos
para ejecutar las obras por administración y por contrato de forma
expedita, en razón del complejo proceso de contratación y a la poca
flexibilidad para ejecutar el presupuesto. Así, tratando de solventar
estas limitantes, se creó el Consejo Nacional de Vialidad, el 29
de mayo de 1998, mediante la Ley N°7,798, con el objetivo de planear,
programar administrar, financiar, ejecutar y controlar la conservación
y la construcción de la Red Vial Nacional.
Por otra parte,
y como resultado de la escasez de recursos, se fue variando paulatinamente
el énfasis dado a la construcción vial nueva, hacia el mantenimiento
de las carreteras existentes. Asimismo, ello repercutió en el cambio
de rol del MOPT, de un ente ejecutor, a otro de contralor y supervisor
de obras. Actualmente, en el contexto de las políticas gubernamentales
a nivel macro relacionadas con el sector transportes, se pretende
continuar con el enfásis hacia la conservación y rehabilitación
de lo existente, y de adoptar la modalidad de concesión de obra
pública, como una alternativa para ejecutar los llamados "megaproyectos
viales", los cuales son onerosos para el Estado, propiciando la
participación de la empresa privada en el sector.
En lo que respecta
a la red vial cantonal, se legisla proporcionando recursos económicos,
para la rehabilitación y mantenimiento de dicha red, mediante un
Fondo Vial, establecido en la Ley N°8114 (Ley de Simplificación
y Eficiencias Tributarias), la cual contempla aspectos importantes
para el desarrollo del país, dado que está implícita en la ley,
la participación de los diferentes actores, que convergen en el
desarrollo local, representados en las Juntas Viales Cantonales.
Asimismo, otro elemento importante es el rescate de la participación
mancomunada en la solución de los problemas viales del MOPT-Municipalidades
y Comunidades.
Finalmente,
el Reglamento al Artículo 5B de esta ley (Inversión de la Red Vial
Cantonal), establece entre otros elementos importantes para la vialidad
las normas técnicas de mantenimiento y de construcción para las
calles y caminos públicos que deben ser de acatamiento de aquellas
instituciones que realizan trabajos en este tipo de red. Como complemento
a estas acciones, se elaboró el Manual Técnico para la elaboración
de los diferentes inventarios, a saber, inventario físico, inventario
de necesidades e inventario socioeconómico.