Vol.
10 No 1 y 2 Enero-Diciembre 2002, San José, C.R.
Seguridad
Vial: Algunas consideraciones conceptuales
MSc.
Roy Rojas Vargas
Coordinador Área de Desarrollo
Consejo de Seguridad Vial, *
Se ha escrito mucho
en diferentes países sobre el tema de la Seguridad Vial o Seguridad
de Tránsito, sin embargo, no existe consenso en torno a una definición
de la misma. Para efectos del presente documento se entenderá la
Seguridad Vial como: Todas las políticas, estrategias, normas,
procedimientos y actividades en materia de ingeniería de tránsito,
policía de tránsito, educación y promoción de la educación vial,
que en forma integral, se formulen y ejecuten, con la finalidad
de proteger a los usuarios del sistema de tránsito y su medio ambiente,
asi como, contribuir en la construcción de una cultura armoniosa
y de respeto de los derechos de los distintos actores que conforman
dicho sistema.
Para entender la lógica
de la seguridad vial será necesario enmarcarla, dentro del sistema
de transportes por vías terrestres como su escenario inmediato,
sin dejar de lado la influencia que tienen las variables del contexto
(cultural, política, económica, tecnológica, social y de salud pública)
en el funcionamiento de dicho sistema.
1.1 EL SISTEMA DE TRANSPORTE
NACIONAL
El tránsito es la manifestación
dinámica del funcionamiento del sistema de transporte, mismo que
está integrado por personas que se desempeñan en sus distintos roles
de conductor, pasajero y peatón; por vehículos; por vías de circulación
nacionales y cantonales y por normas reguladoras, cuyo objetivo
es el de posibilitar el traslado de personas de un lugar a otro.
El funcionamiento del
sistema genera dos tipos de resultados:
Resultados Positivos:
Permite a la población
un mejor acceso a los servicios básicos.
Contribuye de manera
fundamental en el desarrollo integral del país. Promueve y facilita
la comunicación, así como el fortalecimiento de los procesos de
socialización entre los habitantes.
Resultados Negativos:
Los accidentes de
tránsito y sus consecuencias; la contaminación ambiental, producto
de las emisiones; contaminación sónica, entre otras.
Según M. Blumental ,
los resultados negativos que se conocen por las estadísticas (accidentes
y sus consecuencias), no constituyen el problema, sino su síntoma.
Agrega el experto que los accidentes son la manifestación de las
fallas del sistema más que de sus componentes aislados. Además,
señala que el problema que generan los resultados negativos del
sistema de transporte debe buscarse en los siguientes aspectos:
Los valores
Los Niveles de decisión
Interacción usuarios/
vehículos/ medio
Accidentes y sus consecuencias
1.2 CARACTERÍSTICAS
DEL SISTEMA DE TRANSPORTE ASOCIADOS A LA SEGURIDAD
Gestión del Sistema.
Sus distintos aspectos son responsabilidad de variados sectores
y niveles jurisdiccionales, no existe una responsabilidad global.
Los distintos componentes están bajo el control de sectores gubernamentales
y/o privados entre los que no existe una integración con los fines
globales del sistema de transporte. También participan ramas profesionales
variadas entre las que tampoco hay coordinación.
Complejidad. Este
es uno de los sistemas más complejos, ya que una multiplicidad
de actores tiene el mismo interés, el cual en muchos casos se
contrapone. Los accidentes de tránsito constituyen un problema
de salud pública, pero también un problema social, económico,
tecnológico, cultural y esto supone que los problemas y específicamente
la seguridad, pueden ser analizados desde varios enfoques.
Extensión del Sistema.
El mismo abarca toda la geografía de un país. Funciona de día
y de noche, todo el año, y bajo todas las condiciones climáticas.
Conocimiento del Sistema.
Los distintos componentes son sujetos de estudio de diferentes
disciplinas. Entre ellas no existe una interrelación orientada
hacia los objetivos específicos del sistema como tal. Esto constituye
un obstáculo para la prevención de los accidentes de tránsito,
que requieren de un enfoque interdisciplinario.
Papel del Usuario.
Mientras tanto, las vías de circulación y los vehículos basan
su diseño, construcción y equipamiento en patrones uniformes,
provenientes de países desarrollados. Las personas utilizan dichos
medios con pautas que en cada país, e incluso región o ciudad,
tienden a responder a la idiosincrasia del lugar. La adaptación
al tránsito motorizado requiere tiempo y para muchos habitantes
con hábitos rurales, el cambio es difícil.
Por otra parte, el tránsito
no solo es un proceso técnico, sino sociocultural, lo cual implica
la interrelación entre personas. Otra faceta importante en cuanto
a las personas, se refiere a su aceptación del riesgo del tránsito
como algo inevitable. Es habitual que el usuario promedio ignore
qué sectores son responsables por aspectos deficientes y también
que en muchos casos la gente debe tolerar un transporte inseguro,
porque la otra alternativa es la de no tener transporte del todo.
Una vez analizado el
proceso en que deviene el sistema de transporte y sus características
vinculadas a su seguridad, será necesario analizar los accidentes
de tránsito, como principal indicador de fallas en el sistema de
transporte, la seguridad vial y su relación con el contexto social
de un país.
1.3 ACCIDENTES DE TRÁNSITO:
UNA NUEVA FORMA DE VIOLENCIA SOCIAL
Para efectos del presente
documento, la definición de accidente de tránsito será:
"El descontrol
de la energía cinética que manejan los conductores en el esfuerzo
por desplazar sus vehículos dentro de las limitaciones impuestas
por la infraestructura, las regulaciones y la presencia de otros
usuarios. El fracaso en el control de dicha energía lleva al
accidente. Ocurre en una vía pública con la participación de
al menos un vehículo en movimiento, sus consecuencias son inmediatas
y por lo general producen daños materiales, sociales y económicos
así como lesiones y muerte"2.(Glizer, 1999)
Los vertiginosos cambios
del entorno mundial han venido configurando la sociedad moderna
que transita por el nuevo milenio. Dichos cambios han generado nuevas
pautas de interacción entre el ser humano y su medio ambiente. En
éste proceso se ha venido identificando lo que el autor denomina
la paradoja del desarrollo, misma que se expresa en las nuevas formas
de violencia social.
El ser humano para desarrollarse
y darle un valor agregado a su existencia ha tenido inversamente
a su propósito, que hostilizar su relación con sus semejantes y
con su medio social, económico, cultural y ambiental. Esto ha generado
como consecuencia grandes alteraciones en la armonía relacional
hombre-entorno.
Una de las formas de
violencia social más representativa que enfrentan las sociedades
modernas son los accidentes de tránsito y Costa Rica no es la excepción.
El escenario en donde
los accidentes de tráfico muestran su hostilidad es el sistema de
tránsito, el cual sustenta su dinámica en la triada de la Seguridad
Vial que se compone de 1- la vía y su entorno, 2- el vehículo y
3- el elemento humano en sus diferentes papeles de conductor, peatón
y pasajero.
La Organización Panamericana
de la Salud (O.P.S), cataloga los accidentes de tránsito como un
problema social, tecnológico, cultural, económico, ambiental de
alta complejidad y por el daño que produce a las personas, la familia,
la comunidad y a la sociedad en general como un problema de Salud
Pública.
Dicho organismo sustenta
su afirmación en lo siguiente:
a- " Entre las
causas de enfermedades que producen muerte a nivel mundial,
se proyecta que los accidentes de tránsito pasarán del noveno
lugar en 1990 a un tercer lugar en el año 2020 "5.
b-" En 1993, se
registraron 3.5 millones de personas muertas por causa de accidentes
de tráfico, lo cual la convierte en la principal causa de años-vida
potenciales perdidos (AVPP).
c- Se estiman
en el mundo 30 millones de personas discapacitadas como resultante
de los accidentes de tránsito.
d- Se estima también
que los costos por atención médica y pérdida de productividad
alcanzan los $500.000 millones anualmente.
e- Se establece
que los costos globales tangibles de los accidentes de tránsito,
le representan a un país, aproximadamente un 1% de su Producto
Interno Bruto (PIB) ".6
Lo anotado no considera
las consecuencias que tienen carácter de intangible, como serían
el efecto que produce en la dinámica familiar la pérdida de un ser
querido, el estigma de la inseguridad que produce en la población
la ocurrencia de accidentes de tránsito.
Por su parte, en Costa
Rica se reproducen pautas de conducta violenta que a su vez se constituyen
en factores de riesgo, tales como, "los piques", la conducción bajo
los efectos de alcohol y otras drogas de abuso, los conductores
temerarios que exceden los límites de velocidad y el señalamiento
reglamentario, el no uso de los puentes peatonales y el cinturón
de seguridad, el alto grado de descortesía con que se conduce y
se camina por las vías públicas, la ausencia de dispositivos de
seguridad en motociclistas y ciclistas, el uso indiscriminado de
la publicidad a orilla de las vías, irrespeto a la luz roja, irrespeto
a la autoridad del Policía de Tránsito.
Estas conductas perfilan
una cultura inseguridad vial, que a todas luces representan múltiples
formas de agresión y auto agresión entre los usuarios del sistema
de tránsito.
Los accidentes de tránsito
producen y reproducen fuentes complejas de violencia; atacan la
economía, el ambiente, las personas en sus ámbitos físico, psicológico,
el esquema de valores socioculturales, específicamente la protección,
la solidaridad y el concepto que tiene la población de su calidad
de vida.
1.4 MODELOS DE CAUSALIDAD
Al ser los accidentes
de tránsito, el principal indicador de fallas en el sistema de transportes,
se constituyen en una categoría de análisis suceptible de ser revisada
con mayor detenimiento. Para lograr dicho cometido, será necesario
exponer algunos modelos de causalidad, que permitan facilitar la
explicación de la ocurrencia de los accidentes en las carreteras.
Se han identificado dos
modelos de causalidad en accidentes de tránsito:
Modelo de Causalidad
Prevalente
Cuando se dan las cifras
tan reiteradas sobre el origen de los accidentes de tránsito, asignándole
a las causas humanas un 90%, un 8% por causas mecánicas y un 2%
por causas viales, se están asumiendo algunas premisas como:
1. Cada accidente se
debió a una sola causa.
2. El factor humano tiene un papel determinante.
3. Las causas que preceden inmediatamente al accidente son las importantes.
Estas causas tienden
a relacionarse con aquellos eventos y circunstancias inmediatos
al accidente, presentándose una confusión de los conceptos de causa
y culpa, lo cual contribuye a sesgar el criterio de prioridad otorgado
en la identificación de responsables respecto al componente humano.
Como resultado, los programas
preventivos enfatizan en la adaptación del usuario y el sistema
de información realimenta esta conceptualización del problema, al
jerarquizar fallas humanas como causales principales. Por variados
motivos (sesgo profesional, inercia, interés en un enfoque centrado
en el usuario, satisfacción de valores socioculturales que enfatizan
la responsabilidad individual) esta forma de ver las cosas prevalece
y es aceptada sin críticas por profesionales y responsables vinculados
al tema.
Modelo Integral o Epidemiológico
El enfoque racional de
la prevención de los accidentes de tránsito requiere ir más allá
de las causas o factores inmediatos, obvios o visibles, buscando
aquellos factores subyacentes más lejanos, que condicionan la presentación
de los primeros.
" Aunque el comportamiento
individual es claramente importante en la causalidad de las lesiones,
el énfasis en la responsabilidad personal ignora el rol de los
ambientes social, económico, político y físico, que en gran medida
determinan el comportamiento."7
Las fallas humanas asociadas
a la ocurrencia de los accidentes de tránsito son casi una constante
y hasta podrían considerarse como un síntoma de los mismos. Lo importante
es tratar de ver qué es lo que origina el síntoma, a qué se deben
las fallas, para lo cual es necesario ir hacia atrás en el desarrollo
del accidente, tanto en el tiempo como en la distancia, en relación
con elmomento y lugar de su ocurrencia.
Dentro de este mismo
modelo de causalidad, se concibe que el accidente y sus consecuencias
responden a un proceso gradual del que él representa una culminación
particular. Culminación que se vería como lógica y esperable si
se estuviera al tanto de la suma de factores e interacciones que
lo precedieron, de los que normalmente se tiene un conocimiento
vago y parcial, que se busca cubrir con la recopilación de información
sobre el hecho y sus circunstancias.
Este proceso gradual
se ha denominado la historia natural del accidente; un proceso que
describe su desarrollo y permite seguir las interrelaciones entre
los distintos factores hasta sus resultados finales.
Según este concepto el
proceso del accidente está dividido en tres etapas: Pre-accidente,
Accidente y Post-accidente. Partiendo del accidente hacia atrás
y hacia delante es difícil establecer límites precisos, pudiendo
considerarse los años según el criterio que se privilegia.
En la etapa Pre-accidente
actúan los factores que predisponen, condicionan y precipitan el
accidente. En la etapa del accidente actúan aquellos factores capaces
de agravar sus resultados. Estos factores agravantes de los resultados
también pueden actuar en la tercera etapa.
En la etapa Post-accidente
actúan los factores que pueden agravar los resultados del accidente,
por ejemplo una deficiente o tardía atención de una emergencia.
Luego de exponer algunos
modelos de acercamiento a la causalidad de los accidentes de tránsito,
se considera fundamental el agregar una descripción de algunas formas
de intervención en la promoción de la seguridad vial y la prevención
de accidentes de tránsito.
1.5 ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN
EN SEGURIDAD VIAL
En la mayoría de los
países desarrollados, la evolución de las acciones de seguridad
vial ha tenido un comportamiento por generaciones:(BID,1998 8).
La primera generación
está caracterizada por la falta de conciencia del problema de la
seguridad vial y si se dio, fue resuelto a través de las construcciones
viales. Grandes autopistas nuevas, amplias carreteras, pasos circunvalares
por poblaciones y comunidades, que proporcionaban secciones viales
más seguras. Pero estas mejoras de seguridad no se daban en la red
vial existente(antigua), sino correspondía a la mayor parte del
tránsito y al mayor número creciente de heridos y muertos por accidentes
de tránsito.
En la segunda generación,
las acciones en seguridad vial tienen en cuenta el problema existente
mediante una metodología sistemática para eliminar de la red vial
los denominados puntos críticos. Los puntos críticos se identifican
basados en la información disponible de los accidentes y se seleccionan
los proyectos de mayor costo - efecto. Independientemente de las
acciones de ingeniería vial, la legislación y la aplicación de la
ley, se usan cada vez más para influenciar las conducta de los usuarios
de las vías. Lo más importante es la introducción de límites generales
de velocidad complementados con el control policial.
La tercera generación
consideró que aunque es cierto que todos los trabajos en puntos
críticos, son el producto de la relación costo-efecto, se necesita
de un enfoque preventivo más amplio. A este enfoque de puntos críticos
se agregan las acciones de seguridad vial como la sinergia aplicada
a medidas de ingeniería, información para usuarios de las vías,
y control policial.
Los tres aspectos anteriores
trabajan bien cuando se aplican en áreas específicas, tales como
exceso de velocidad, conflictos en intersecciones o conflictos con
grupos de usuarios vulnerables de las vías, como peatones o ciclistas,
o grupos de edades vulnerables como niños y ancianos. El enfoque
abre un acercamiento multisectorial para la seguridad vial.
La cuarta generación,
que surge en los noventas se denomina seguridad vial sostenible.
Centra la atención en el desarrollo de un sistema de carreteras
definido por la capacidad de los usuarios de las vías. El sistema
no puede ser más complejo, que lo que el usuario más impotente pueda
sortear de manera segura.
El concepto de un sistema
sostenible se está desarrollando en los Países Bajos. Otro ejemplo
es el sistema sueco Nil-Visión, avalado por el Parlamento en 1997,
para muertos y heridos en el sistema de tránsito. Uno de los principios
es la responsabilidad compartida entre el usuario de la vía y el
propietario del sistema de carreteras:
El Propietario del
sistema es responsable por el planeamiento, diseño y codificación
de carreteras en un ambiente seguro.
El usuario de la vía
es responsable por obedecer códigos y reglas.
El Propietario del
sistema tiene la más extensa responsabilidad para prevenir lesiones
aun cuando un usuario de la vía sea inhábil para enfrentar el
código de carreteras.
Algunas lecciones pueden
aprenderse de las buenas y malas experiencias en los países de la
Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE),
particularmente retomando las ideas de la tercera y cuarta generaciones
de seguridad vial. Escogiendo la generación apropiada, en el lugar
de seguir las cuatro, se pueden salvar un gran número de vidas humanas
y costos sociales extraordinariamente altos.
Basados en la experiencia
de los países de la OCDE, pueden hacerse las siguientes recomendaciones9:
1. Establecimiento
de un Plan Nacional de Seguridad Vial y la organización necesaria
para implementarlo, que podría ser un Consejo Nacional de Seguridad
Vial, bajo la responsabilidad del gobierno, con representación
de los diferentes sectores involucrados en seguridad vial, incluyendo
el transporte, control, justicia, salud, educación, sociedad
civil o municipios, empresa privada ( subrayado es del autor).
2. Delegación de
la responsabilidad de la seguridad vial en las Administraciones
Locales y el establecimiento de Consejos Regionales de Seguridad
Vial. El papel de los Consejos Locales y Regionales debe ser,
el definir metas y acciones, pero también asegurar la coordinación
e el intercambio de experiencias entre los diferentes consejos
y el Consejo Nacional. En ellos; debe apoyarse la participación
local de entidades públicas y privadas.
3. Mejoramiento del
sistema de información de accidentes de tránsito, estímulo a
la investigación a nivel nacional y regional y mejoramiento
de la localización de accidentes, mediante la introducción de
un sistema de referencia con codificación de carreteras y postes
de kilometraje. Debe prestarse especial atención a la capacitación
y motivación de los oficiales de tránsito; responsables del
registro de los accidentes. Esto es un elemento crucial y vulnerable,
frecuentemente olvidado en la cadena de seguridad vial, aún
en países desarrollados.
4. Orientar la información
al público y las campañas de seguridad vial a grupos específicos
de usuarios y a los riesgos específicos de muertes y heridos.
El impacto de las campañas de información, es más alto cuando
son respaldadas con legislación adecuada y por los controles
policiales.
5. Concentrar programas
de control policial en áreas donde las investigaciones de seguridad
vial han probado su impacto, por ejemplo en el exceso de velocidad
o conducir en estado de embriaguez. Introducir nueva tecnología
para motivar a la Policía y para racionalizar su trabajo, por
ejemplo el uso de medidores automáticos de velocidad o el control
automático de pasos en rojo en intersecciones semaforizadas.
6. Hacer de la seguridad
vial una parte integral de la construcción y administración
vial. Los estándares de diseño y planeamiento deben ajustarse
y debe institucionalizarse las auditorías en seguridad vial.
7. Formalizar un
sistema de inspección de vehículos, licencias de tránsito y
capacitación. Hacer obligatoria la capacitación para conductores
profesionales y enfocarse hacia la práctica para nuevos conductores.
Estudios han demostrado que el riesgo de accidentes es mucho
mayor durante la primera mitad del año de conducción.
8. Involucrar al
sector privado en trabajo de seguridad vial, para que las grandes
compañías de transporte preparen su propia estratégia de seguridad
vial y que la industria de seguros pueda desarrollar una actitud
especial, utilizando la prima para influenciar el comportamiento
de los conductores.
9. Fortalecer la
capacidad de operación de las instituciones y evaluar las medidas
individuales implementadas en seguridad vial.
Complementario al enfoque
generacional de la evolución de las acciones en seguridad vial,
planteado en el Informe sobre Seguridad Vial en América Latina y
el Caribe, patrocinado por el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), se tiene que aún persiste el modelo tradicional de las 4
E para orientar las intervenciones en el sistema de tránsito.
Dicho modelo clasifica
las acciones en: Legislación, normas y su aplicación en el sistema
de tránsito (ENFORCEMENT); Medidas de Ingeniería de Vías, Mecánicas,
de Tránsito ( ENGENEERING ); Programas educativos dirigidos a los
usuarios, campañas, formación y acreditación de postulantes a conductores
( EDUCATION ), y en los últimos años se han venido sumando sobre
todo en países desarrollados, los sistemas de atención de rescate
y emergencia ( EMERGENCY).
En los últimos años se
han ido incorporando en algunos países latinoamericanos, entre ellos
Costa Rica, nuevas estrategias que trascienden las tradicionales
aunque no las descalifican, sino más bién, se conciben como complementarias
como:
Producción de políticas
públicas locales: Se refiere a tomar en cuenta las especificidades
geográficas, poblacionales, climáticas; aspectos culturales, recursos
locales en la formulación y gestión de políticas que garanticen
la efectividad de las intervenciones y comportamientos de los
usuarios de una localidad determinada.
Transectorialidad
y multidisciplinaridad: Como elemento estratégico para una intervención
integral en el sistema de tránsito. Consiste en la articulación
e integración de visiones, misiones, políticas, estrategias, recursos,
conocimientos en los distintos abordajes del sistema.
Participación social:
Incorporación de los municipios, la sociedad civil y la empresa
privada como protagonistas en la construcción e implementación
de políticas públicas de seguridad vial.
Procesos de gestión
local de la seguridad vial: Estos consisten en la implementación
por parte de los distintos usuarios del Sistema de Tránsito de
un país, sus regiones y sus comunidades, de metodologías diagnósticas
participativas, de la formulación, ejecución, seguimiento, control
y evaluación de planes y proyectos con que se intervienen los
problemas y necesidades de seguridad vial, según el contexto inmediato
donde se manifiestan.
Desconcentración-Descentralización:
Las intervenciones más efectivas son aquellas que se ofrecen en
forma articulada por parte del Estado, la sociedad civil y la
empresa privada, en el lugar y el tiempo más cercano al lugar
donde ocurren las situaciones que dan origen a las intervenciones.
En materia de Seguridad Vial, dado el carácter dinámico de su
problemática, se requiere de procesos de toma de decisiones descentralizadas
y desconcentradas, en lo político, en lo técnico y lo financiero.
Ingeniería con rostro
humano: Se refiere a tomar en consideración las diferencias y
necesidades especiales, que presentan los usuarios vulnerables
del sistema de tránsito en los momentos e instancias decisorias
de aplicación de las acciones ingenieriles.
BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA
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BANCO INTERAMERICANO
DE DESARROLLO, MINISTERIO DE TRANSPORTE DE DINAMARCA, DIRECCIÓN
DE CARRETERAS. Seguridad Vial en América Latina y el Caribe". Análisis
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Impresión. Publicado por Danish Road Directorate, Niels Juels Gade
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ENTREVISTAS
MSc. Jan Henriksson,
Director, Road Safety Division, Swedish Road Consulting AB - SWEROAD-
2000
Ing. José Cardita, Experto
en Seguridad Vial, Global Road Safety Partnerships - GRSP-2001
MSc. Erik Sigfridsson,
Consultor Senior, Road Safety Division, Swedish Road Consulting
AB - SWEROAD- .2000
Dr. Fernando Rocabado
Quevedo. Epidemiólogo Experto, Asesor de Promoción de la Salud,
Organización Panamericana de la Salud. San José. Costa Rica. 2001.
REVISTAS
BLUMENTAL, M.
Dimensions of traffic safety problem. Safety Research Review, Vol
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