Portar extintor, chaleco, llanta de repuesto, herramientas para cambiarla, como la famosa “gata hidráulica” y la llave cruz para quitar los tornillos; y los triángulos, es obligatorio, con base en la Ley de Tránsito, pero también de mucha utilidad.
Aunque se tenga el servicio de asistencia en carretera, es diferente solicitar ese apoyo en plena ciudad, para cambiar una llanta, por ejemplo, que el problema se presente en una zona alejada del país, de ahí la importancia práctica de portar todos los implementos obligatorios en el vehículo, acotó Martín Sánchez Agüero, subdirector de la Policía de Tránsito.
Cuando se tratan estos temas en las redes sociales del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, no falta el comentario de que para eso tienen un servicio de asistencia, pero no siempre el servicio va a poder se expedito, de ahí que vale la pena saber cambiar una llanta y, para ello, hay que portarla, que esté inflada y tener las herramientas, citó.
Respecto a que, en el caso de un incendio, la persona no haría nada para apagarlo y resguardaría su vida, es razonable y entendible, pero, en ocasiones, actuar rápido ante un conato de incendio reduce los daños y no necesariamente hay alto riesgo para la vida humana.
En esa línea, volvió a ejemplificar el funcionario, en ocasiones, el fuego puede derivarse de un cigarrillo mal apagado o su ceniza todavía activa que comenzó a provocar fuego en un asiento; un extintor en buen estado, vigente, puede resolver el problema rápido y bien, sin riesgo para las personas.
En todo caso, sea con asistencia o no, la persona debe colocar los triángulos o conos, ante un imponderable, y utilizar la ropa reflectante, sea para esperar o para ejecutar alguna reparación por cuenta propia.
Así, en plenas vacaciones escolares, aumentan los paseos y con ello el riesgo de sufrir desperfectos mecánicos del vehículo, en ese sentido, no solo es importante no dejarlos en la casa, por algún olvido, sino a no sacarlos intencionalmente del vehículo para poder generar espacio y así meter la hielera o las sillas de playa en el vehículo.
Si bien los consejos se enfocan en torno a salidas de paseo, cuando los viajes largos podrían traer dificultades no habituales, como un recalentamiento del vehículo o cualquier falla mecánica (colocar los triángulos y ponerse el chaleco), lo cierto es que es una obligación portarlos siempre, sea que se usa el vehículo para ir al trabajo, que se usó para ir al supermercado, etc.
Implementos
El extintor vigente y en buen estado es obligatorio, lo mismo que los triángulos o un implemento análogo, como los conos, y deben colocarse a una distancia razonable del vehículo, justo para avisar y que otros conductores tengan tiempo de frenar antes de encontrarse con el vehículo detenido, varado.
Ponerlos a 2 o 3 metros del vehículo no es lo mejor, debe hacerse a más distancia, detalló Sánchez y si el vehículo queda detenido, varado, después de una curva, lo correcto es colocar el dispositivo antes de la curva, para advertir a quienes vienen atrás.
El chaleco reflectante es necesario para ser visibles si se sale del vehículo a hacer una reparación o para esperar a la autoridad de Tránsito, tras un accidente.
Asimismo, se debe llevar una llanta de repuesto en buen estado e inflada, lógicamente, junto con las herramientas para cambiarla.
Sobre la llanta, y ante consultas frecuentes, se aclara que, si de fábrica el vehículo no viene con espacio para una llanta de repuesto, ni la trae, pero en su lugar se tiene un kit de reparación de llantas, es válido, no se multa al conductor por no llevar la llanta de repuesto, ni las herramientas para cambiarla.
El irrespeto a la normativa, al no portar estos implementos obligatorios, establece una sanción de unos ¢26.000. En el 2025, un total de 11.640 conductores fueron sancionados por esta falta.
Otros implementos útiles
El subdirector de la Policía de Tránsito agregó que algunos implementos no son obligatorios, pero sí de mucha utilidad.
A manera de ejemplos, detalló, los cables para pasar corriente, conocidos popularmente como “lagartos”, y un foco, aunque muchas personas suelen usar la luz del celular, pueden aportar positivamente en carretera.
Asimismo, recomienda un inflador de llantas que se conecta a la cigarrera del vehículo o es auto recargable. Estos infladores ahorran el tener que cambiar la llanta y el riesgo de hacerlo a mitad de la carretera; si la ponchadura es pequeña, al inflar la llanta temporalmente, daría la oportunidad para llevar el vehículo a un sitio dedicado a esas reparaciones.
También existen pasadores de electricidad, del tamaño de un celular, que permiten hacer que arranque la batería del vehículo, pero en este caso y en el de los cables para pasar electricidad, siempre es importante leer el manual del vehículo, para saber si es recomendado usarlos y bajo cuáles condiciones.
Finalmente, desde la vigencia de la actual Ley de Tránsito, es decir, desde el 26 de octubre del 2012, no es obligatorio el botiquín y, por el contrario, no se recomienda, al llevarse ahí, típicamente, alcohol, que es inflamable y medicinas que podrían dañarse con el calor que se genera en el vehículo, cuando se expone al sol.