El Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura (PROERI) impulsa la construcción de 117 puentes en diferentes regiones del país, con una inversión que ronda los 220 millones de dólares, para fortalecer la conectividad y brindar seguridad a más de un millón de personas en diferentes comunidades del país.
Cada obra que reconstruimos significa mucho más que un nuevo paso para cruzar un río. Para las comunidades significan poder llegar a una escuela, trasladar productos y trasladarse a hacia centros de salud.
Las intervenciones se realizan a lo largo y ancho del país y se distribuyen en diversas comunidades de más de 40 cantones de todo el territorio nacional.
En un enlace de esfuerzos entre la CNE y el MOPT-CONAVI, 94 de los puentes ya están en etapas de ejecución o licitación y hoy cientos de familias ya disfrutan de 23 puentes finalizados.
Cada una de estas estructuras responde a necesidades específicas de las comunidades y busca garantizar conexiones más seguras y resilientes para las personas que dependen de ellas todos los días.
Los proyectos se desarrollan desde dos modalidades: por un lado, MOPT-CONAVI ejecuta las obras identificadas como puntos de riesgo inminente, donde las condiciones de las estructuras existentes requieren una intervención para reducir riesgos y garantizar la continuidad de la conectividad.
Por otro, la CNE desarrolla las obras correspondientes a puentes afectados por emergencias anteriores, con el objetivo de recuperar infraestructura que resultó dañada o destruida.
Los 117 puentes se traducen en obras concretas en territorios que durante años han enfrentado problemas de conectividad o riesgos asociados a la infraestructura existente, brindando soluciones de infraestructura que permitan a las comunidades mantenerse conectadas y preparadas ante las emergencias.
La magnitud de esta inversión se refleja en el impacto que estas obras tienen sobre las actividades diarias de las comunidades. Por ejemplo, en territorios agrícolas y ganaderos, los puentes permiten que los productores puedan sacar sus cosechas, movilizar animales y trasladar sus productos hacia los mercados.
Para miles de familias, significan mejores condiciones para trasladarse hacia centros educativos, servicios de salud, comercios y lugares de trabajo. Así como la recuperación de conexiones fundamentales para el turismo y el comercio, al facilitar el tránsito entre diferentes cantones y regiones del país.
PROERI continúa avanzando en la transformación de las vidas de miles de personas y la recuperación de infraestructura con obras que buscan garantizar que las comunidades puedan seguir desarrollándose y reducir los riesgos ante emergencias futuras.
El programa, financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), contempla intervenir más de 450 proyectos de reconstrucción de obras públicas en peligro inminente y emergencia, tras los daños causados por la tormenta tropical Bonnie, la Zona de Convergencia Intertropical del Pacífico y el huracán Julia, atendidos por la CNE, CONAVI, MEP, INCOFER y MIVAH.