Según detallaron en la Gerencia de Conservación de Vías y Puentes, del Consejo Nacional de Vialidad, las labores buscaban mejorar sustancialmente las condiciones de la vía y de la calidad de vida de los lugareños, mediante la conformación de cunetas y espaldones, conformación de la superficie de ruedo, colocación de material granular a lo largo de todo el tramo, y protección de la superficie de ruedo con un tratamiento superficial de triple capa. Actualmente, se trabaja en conformación de espaldones y construcción de cunetas revestidas en concreto.
Explicaron que, una vez colocado el material de base granular, se le agregó cemento, para mejorar la resistencia. Asimismo, se colocó un tratamiento superficial, como se detalló anteriormente, este es un sello no estructural que genera mayor protección y resistencia al desgaste del material granular por el paso de los vehículos, eliminando el polvo y mejorando el confort de los usuarios. Por esta vía transita gran cantidad de vehículos pesados.
Adicionalmente, en los sitios requeridos, recientemente comenzó la construcción de cunetas, las cuales se estima sumarán aproximadamente unos 10 km lineales por ambos lados, en diferentes puntos a lo largo del tramo intervenido. Estos trabajos son muy relevantes, destacaron en la Gerencia, ya que la debida canalización de las aguas pluviales permite prolongar la vida útil de la carretera, tanto en su base como en su superficie de ruedo, evitando que el agua de lluvia se filtre hacia las capas inferiores de la calzada, lo que previene grietas y baches.
Además, se ejecutaron actividades de limpieza en general como chapea de derecho de vía, descuaje de árboles, limpieza de alcantarillas y limpieza de puentes.
Este proyecto tendrá una inversión de ¢4289 millones, provenientes de fondos del Consejo y se extenderá hasta febrero próximo, pues si bien estaba para ejecutarse en poco más de un año (inició en mayo de 2025), se decidió ampliar el contrato para realizar más tareas, como es el caso de las cunetas.