Si bien las personas utilizan transporte público todos los días, el inicio laboral del año, tras el receso navideño, conlleva un aumento de usuarios, sean personas hacia su trabajo e incluso trasladando niños pequeños a guarderías.
De igual manera, para inicios de febrero se sumarán estudiantes, educadores y padres de familia que llevan a sus hijos a centros educativos privados y, a partir del 23 de febrero, a escuelas y colegios públicos.
Resulta oportuno, entonces, recalcar algunas reglas de uso de los servicios de transporte público, dentro de las que destacan no exceder la capacidad de pasajeros ni viajar con las puertas de la unidad abiertas, ejemplificó Martín Sánchez Agüero, subdirector de la Policía de Tránsito.
En ese sentido, agregó una serie de recordatorios y consejos. En consecuencia, detalló que existe una tendencia a querer bajarse del bus en movimiento o, algunos, adultos y menores, quieren subirse con el bus en mitad de la calle. Acá la responsabilidad es compartida, por un lado, el chofer que abre la puerta y no se orilla y, por otro, los pasajeros que no esperan a que la unidad se orille ni se detenga.
Entonces, los principales consejos de seguridad vial, en torno a los autobuses, radican en abordar cuando la unidad se haya orillado adecuadamente y esté completamente detenida. Aplica lo mismo al bajar de ella.
Un aspecto que juega en contra de estas dinámicas correctas de uso de autobuses es cuando no existe un adecuado cálculo de tiempo, las personas se levantan tarde, demoran en alistarse y, entonces, vienen las prisas, salen corriendo detrás del autobús, en la desesperación cruzan la calle sin fijarse o con el semáforo en verde, entre otras conductas, a ello se suma que el chofer abra la puerta en mitad de la calle con tal de ayudar al pasajero, pero es peligroso.
También ocurre que, como van tarde para el trabajo, quieren “tirarse” literalmente del taxi o del bus, a veces sin que se haya detenido por completo. En estos casos, también hayresponsabilidad del taxista que lo permite o del chofer de autobús que lleva la puerta abierta.
Dentro del autobús, utilizar el timbre para pedir parada, en lugar de levantarse y comenzar a caminar hacia la puerta, con la unidad en movimiento, es otra de las recomendaciones de las autoridades. Pedir la parada oportunamente también ayuda a evitar malentendidos.
No viajar en las gradas ni permitir que la unidad circule con la puerta abierta son dos normas fundamentales que se deben respetar y cuando son trasgredidas, por su seguridad, los usuarios deben denunciarlo en ese momento, al 9-1-1.
El incumplimiento de horarios, rutas y paradas también se puede reportar, en este caso, en el Consejo de Transporte Público.
No viajar en unidades con exceso de pasajeros es otra situación que se debe hacer cumplir e, incluso, denunciar en el momento que esté ocurriendo; asimismo, se debe hacer el reporte cuando el chofer usa el celular mientras conduce.
Otro caso, potencialmente peligroso, es cuando el chofer del bus o del taxi ingresan a una gasolinera a cargar combustible. Es ilegal y se sanciona según la Ley de Tránsito. En estos casos, también, se debe hacer la denuncia de inmediato al 9-1-1 y/o en el Consejo de Transporte Público, con los datos del hecho, como día, hora, número de placa y ruta. Idealmente, aportar fotos o vídeo.
Finalmente, cuando no se quiera dar el servicio de transporte público a adultos mayores o a personas con discapacidad, o no permitir el ingreso al bus o taxi de un perro guía, son situaciones que deben denunciarse de inmediato a la Policía de Tránsito o al CTP: https://www.ctp.go.cr/inconformidades
